<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[No hay moralejas]]></title><description><![CDATA[My personal Substack]]></description><link>https://nohaymoralejas.substack.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!oHUK!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8117dc39-ab80-4a03-a676-1972f4f8325e_1032x1034.jpeg</url><title>No hay moralejas</title><link>https://nohaymoralejas.substack.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Fri, 10 Jul 2026 12:04:06 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://nohaymoralejas.substack.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[nohaymoralejas]]></copyright><language><![CDATA[en]]></language><webMaster><![CDATA[nohaymoralejas@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[nohaymoralejas@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[nohaymoralejas]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[nohaymoralejas]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[nohaymoralejas@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[nohaymoralejas@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[nohaymoralejas]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[Timshel ]]></title><description><![CDATA[&#191;Qu&#233; quiere decir volver a encontrarnos a nosotros mismos?]]></description><link>https://nohaymoralejas.substack.com/p/timshel</link><guid isPermaLink="false">https://nohaymoralejas.substack.com/p/timshel</guid><dc:creator><![CDATA[nohaymoralejas]]></dc:creator><pubDate>Wed, 22 Apr 2026 17:09:05 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!oHUK!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8117dc39-ab80-4a03-a676-1972f4f8325e_1032x1034.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>&#191;Qu&#233; quiere decir volver a encontrarnos a nosotros mismos? He estado masajeando una idea, que si bien no es m&#237;a originalmente, se siente muy propia porque llevo un par de a&#241;os pateando la piedra de sus formas para suavizarla. La l&#243;gica es el refugio de nosotros los seres temporales. Quiero decir, nosotros los humanos vivimos, en el mejor de los casos poco m&#225;s de cien a&#241;os, y para una especie as&#237; el tiempo pasa primero en a&#241;os, luego lustros y finalmente entendemos el paso de las d&#233;cadas. Los Ents de Tolkien, al ser &#225;rboles, son especies que no pueden existir en los afanes de los humanos, pues al ser centenarios, &#191;qu&#233; pueden significar los meses de nosotros? Y a nosotros, &#191;qu&#233; mas nos dan las horas interminables de una mariposa? Digo pues, que entendemos la causalidad y consecuencialidad, en clave de los tiempos en los que sabemos leer, sin saber sus eventuales ramificaciones. Es una tarea imposible, resulta inconmensurable y paralizante. Todo lo que es y todo lo que podr&#237;a ser existen en paralelo.</p><p></p><p>Podemos jugar a que los tiempos de Dios son perfectos, al destino inescapable de la tragedia griega, o cualquier estrategia escogida para leer los patrones de lo real. Lo verdadero es que aqu&#233;l patr&#243;n que existe en cada cosa es visible tan s&#243;lo con la distancia suficiente para que se dibujen las teselaciones de la realidad vivida. As&#237;, parece entonces una idiotez imponer nuestros planes a cualquier cosa. Dadas las magnitudes de aquello que existe en el universo de lo posible, puede que la &#250;nica estrategia pr&#225;ctica sea la filosof&#237;a de parcharse. En una de mis pel&#237;culas animadas preferidas mencionan que, un &#250;nico hilo dentro de un telar, no puede saber cual es su lugar en el dise&#241;o de su patr&#243;n. Puede parecer, entonces, que en parcharnos recomiendo que nos rindamos ante la inercia de lo que nos rodea, pero aquel hilo igual debe ser enhebrado, tejido, unido a otros, para que aparezca dentro del dibujo final.</p><p></p><p>Parcharse, entonces, no se trata de una pasividad inerte, en la que nuestros movimientos o decisiones carecen de sentido. Sino, tal vez, de la aceptaci&#243;n de que los caminos se van dibujando y lo que nos compete es tomar el paso, seguir en movimiento.</p><p></p><p>En las ocasionales discusiones con alg&#250;n ser importante, le dec&#237;a que todo en retrospectiva parece obvio. Creo que, ante todos los dolores que nos ahogan, la respuesta m&#225;s clara, es seguir nadando, o andando, o navegando. Eventualmente, el camino recorrido nos contar&#225; la historia de lo obvio que era imperceptible con la hipermetrop&#237;a obligatoria de nuestra ceguera temporal. Ahora me resulta tan evidente por qu&#233; escog&#237; la danza alguna vez, por qu&#233; se sent&#237;a tan cercana a la divinidad. El movimiento es lo &#250;nico real, porque al dar un paso, el universo posible se expande.</p><p></p><p>Tengo una biblioteca externa, tanto digital como material, de alrededor de 800 ejemplares escritos. Si cuento las estanter&#237;as internas, las pel&#237;culas posibles, los paisajes remotos que me invitan, las canciones que alg&#250;n d&#237;a escuchar&#233;, las experiencias que me esperan, ese n&#250;mero aumenta en magnitudes que ni vale la pena expresar. Esto no me agobia, saber que siempre puede existir alguna cosa m&#225;s por conocer y aprender solo me abre el apetito. Soy un poco esot&#233;rica, y a pesar de no creo en el destino, estoy convencida de que hay experiencias que nos escogen en el momento preciso en el que podemos entenderlas y vivirlas.</p><p></p><p>Hace unos meses comenc&#233; un libro que no termin&#233;, porque estaba ley&#233;ndolo en el medio equivocado para sus evocaciones. As&#237; que esper&#233; a tenerlo con sus p&#225;ginas en mis manos y volv&#237; a empezarlo. Supongo que hay cosas que deb&#237;a entenderle que no habr&#237;a podido interiorizar sin el paso de las hojas por mis dedos. Yo he cre&#237;do poco en los gringos, he sido inmune a buena parte de sus encantos, as&#237; que cuando llaman a algo una genialidad, les descreo. Pero Steinbeck si escribi&#243; una obra maestra en <em>Al este del Ed&#233;n</em>, que no habr&#237;a sabido aceptar en sus lecciones en otro momento y ahora me hace llorar cada dos cap&#237;tulos. No lo llamar&#237;a un libro religioso, pero si le hace preguntas a la biblia, tal vez eso en momentos de supremac&#237;a eclesi&#225;stica lo habr&#237;a bautizado de blasfemo. As&#237; que reta las interpretaciones posibles de Ca&#237;n y Abel, de ese supuesto primer gran crimen de los hombres-o segundo dependiendo de c&#243;mo lean a Eva, si errada o una Prometeo-, como un momento mas profundo que la simple maldad humana.</p><p></p><p>El error existe, la consecuencia al mismo ineludible, aunque intentemos escondernos de Dios y de nosotros mismos. El acto es el hecho y la verdad. Dado que Abel muere en manos de su hermano, todos los humanos descender&#237;amos de Ca&#237;n, quien vaga por el mundo a un costado del Ed&#233;n, m&#225;s precisamente al este. He o&#237;do a muchas personas entender, o al menos intentar explicar, las razones de nuestras muchas violencias en la consideraci&#243;n de que somos una especie inherentemente violenta. Yo no creo en inherencias, aunque si en instintos. Con los a&#241;os y las historias que Colombia me ha prestado, he aprendido que casi toda violencia nace de una creencia cimentada en el instinto por sobrevivir. &#191;Est&#225; sostenida esa creencia en algo real o algo simulado? No importa, de nuevo, entendemos seg&#250;n traducimos los sucesos en el tiempo.</p><p></p><p>Siempre ha resultado una historia tan poco esperanzadora la de Ca&#237;n. Cuenta sobre una especie que no hace m&#225;s que da&#241;ar sus caminos a la felicidad. Pero Steinbeck, que como todo buen c&#237;nico, le cre&#237;a mucho a la humanidad, no se contenta con esa idea, le resulta perezosa. Una y otra vez nos martilla que al buscar la perfecci&#243;n solo encontraremos una simulaci&#243;n de nosotros mismos, pero nunca a nosotros. Que pensarnos como una &#250;nica esencia, impolutos absolutos o llenos de maldad, no hace m&#225;s que robarnos de la oportunidad de ser. Y ser es escoger ser. <em>Timshel, </em>nos dice. Puedes ser. Esta es mi traducci&#243;n de una traducci&#243;n, de otra traducci&#243;n. He pasado un tiempo, a veces en los recovecos menos iluminados de mi ser, otras veces a plena luz de un cielo sin lluvia, relami&#233;ndome mis heridas. Declar&#225;ndome incapaz de luchar contra sistemas, contra patrones.</p><p></p><blockquote><p>Steinbeck me dijo ya basta. Me dijo, te enamoraste del escenario que creaste para que habitara tu miseria, y te quedaste quieta observ&#225;ndola sin notar que el teatro se vaciaba.</p></blockquote><p></p><p>&#8220;Puedes ser&#8221; es una invitaci&#243;n. Lo hecho hecho est&#225; y lo que sigue es el siguiente paso. El movimiento que crea lo posible. O mejor dicho, p&#225;rchese.&nbsp; Lo que se hizo, bien o mal, ya se hizo y ahora es necesaria una nueva secuencia de hechos. Debo decir, es un poco emocionante ser un hilo que no sabe como pintara en el telar, aunque no me toque a mi, con mis miradas limitadas, ver todos los trazos que form&#233;. Pero sigamos tejiendo, que algo se dibujar&#225;.</p><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[yo soy de aquí y soy de allá]]></title><description><![CDATA[Por meses, quiz&#225;s incluso unos a&#241;os, perd&#237; mi voz.]]></description><link>https://nohaymoralejas.substack.com/p/yo-soy-de-aqui-y-soy-de-alla</link><guid isPermaLink="false">https://nohaymoralejas.substack.com/p/yo-soy-de-aqui-y-soy-de-alla</guid><dc:creator><![CDATA[nohaymoralejas]]></dc:creator><pubDate>Fri, 10 Oct 2025 13:32:51 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!oHUK!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8117dc39-ab80-4a03-a676-1972f4f8325e_1032x1034.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Por meses, quiz&#225;s incluso unos a&#241;os, perd&#237; mi voz. La silencie. Le ped&#237; que se hiciera mas suave y m&#225;s peque&#241;a. Que hiciera menos ruido. Aprendi el valor de ser estrat&#233;gica sobre ser pol&#237;ticos, que mas que escoger las batallas, hay que escoger cuales suenan y cuales se llevan a cuestas.</p><p></p><p>Quienes me conocen hace a&#241;os me han visto ser ignorante, atrevida en mis declaraciones sobre el estado del mundo y sus cosas. Me han visto pelear, aprendiendo las reglas del pa&#237;s que me vio crecer. Me vieron defender a otros de las crueldades de las que nuestros estados son capaces. Me vieron abandonar sue&#241;os de una profesi&#243;n que sigo amando, por el riesgo y la discriminaci&#243;n vividas. Por los trabajos negados. Me vieron tambi&#233;n estirar las normas.</p><p></p><p>Con el orgullo que siento de por fin tener un papel que lo pruebe, yo he sido colombo venezolana mas tiempo de lo que ninguna resoluci&#243;n puede leer. Tambi&#233;n lo dije cuando me entrevistaron como parte de este proceso. Llevo en Colombia 20 a&#241;os, unos 8 viviendo sola aqu&#237;. Con los dolores de cabeza que signific&#243; hacerme cargo de mis papeles, de ser &#8220;legal&#8221;.</p><p></p><p>Quienes me han visto caminar en la ciudad que amo, saben que la he vuelto m&#237;a. Que la recorro con orgullo y sin miedo. Que Bogota es azul para mi, porque as&#237; me devolvi&#243; el mar esta cordillera. Pero saben tambi&#233;n que no creo en fronteras, que los papeles son un invento reciente, que mis posturas pol&#237;ticas revientan la dicotom&#237;a.</p><p></p><p>Es para mi un honor que en los d&#237;as que se discute un cese al fuego en Palestina, que el d&#237;a que conmemora una fecha de recrudecimiento, sea tambi&#233;n el que me devuelve la calma. Que me quita el miedo de salir con mis documentos, porque son un invento, es cierto. Pero son una realidad material tambi&#233;n.</p><p></p><p>Cuando me permito ver los a&#241;os, las generaciones que han tomado para lo que hoy gozamos, como mujeres, como latinas, 20 a&#241;os no son nada.</p><p></p><p>No dejar&#233; de ser migrante nunca.</p><p></p><p>Hace parte esencial de la persona que soy hoy, de la forma en la que entiendo y habito el mundo. Ahora solo volv&#237; a convertirme en ciudadana.</p><p></p><p>Mi historia como migrante es sui generis, no doy por sentado cuan afortunada he sido en cada paso. En los esfuerzos de mis abuelos, de mis padres. De mis abuelas y de mi madre. Si me permito ver a quienes me han abierto camino, no son 20 a&#241;os, son tal vez 70.</p><p></p><blockquote><p> Y es verdad que mis abuelos me llamaron colombiana antes que los documentos.</p></blockquote><p></p><p>Pero son pocos, &#191;no? Al lado de los a&#241;os que tom&#243; que las mujeres pudi&#233;ramos estudiar, al lado de las peleas que se dieron para que yo pudiera escoger vivir sola, soltera, con contratos a mi nombre propio sin ser ciudadana. El peso de la historia es uno que cargo con orgullo.</p><p></p><p>Hoy y para siempre ser&#233; de dos pa&#237;ses, cuyas fronteras son imaginarias de todas maneras, porque somos mas similares de lo que muchas veces admitimos. El honor de saberme due&#241;a de dos pasaportes, (uno todav&#237;a es conceptual, pero s&#237;ganme el cuento) me recuerda que hay mas en com&#250;n con personas al otro lado del mundo, que con otra tez, otra facci&#243;n, otro nombre y otra lengua, son tanto yo como mi reflejo. Pero tal vez es algo m&#225;s grande de lo que las palabras logran capturar.</p><p></p><p>Mi voz se perdi&#243; porque ten&#237;a miedo. Porque recib&#237; muchos golpes que me dijeron que no ser ciudadana era sin&#243;nimo de no merecer nada. Que mi silencio ser&#237;a lo &#250;nico que me permitir&#237;a hoy celebrar este momento. Llevo meses sin saber que quiero decir.</p><p></p><p>Con la calma que me regala una hoja con membrete oficial de la Rep&#250;blica de Colombia siento mi voz volver a mi. Hoy le agradezco a los anarquistas, a los habitantes de calle, a los vigilantes, a los hinchas, a los conductores de uber, a los extra&#241;os en la calle que persiguieron a mi atracador conmigo, a los rappi que se tranquilizan al escuchar su acento en mi voz, a los que me fueron codeudores, a los que caminaron conmigo y me escondieron del peligro. A los que me entregaron el futbol, y las monta&#241;as de Manizales, y el bambuco y las groser&#237;as en dos dialectos.</p><p></p><p>Este logro es nuestro, de todos. De los a&#241;os que no pude ver crecer a mis hermanos. Nacer en cualquier lugar no es m&#225;s que un juego de azar, y brindo por mis compatriotas en todas las esquinas del mundo dise&#241;&#225;ndose nuevas vidas a cualquier edad.</p><p></p><p>Les prometo, que aunque sea un pa&#237;s inventado por unos pocos, en el m&#237;o cabemos todos. Que seguir&#233; trabajando por un mundo en que el precio de ser vistos como personas no requiera del sacrificio de nuestras vidas.&nbsp; Este 7 de octubre, es un d&#237;a tremendo, de conmemoraci&#243;n, de alzar nuestras voces, de pedir por la dignidad de todos en el mundo. Y de esta celebraci&#243;n chiquita, de una ni&#241;a que se convirti&#243; en mujer junto a ustedes en el pa&#237;s que le ense&#241;&#243; que la redenci&#243;n siempre es posible.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[barthes, me estás matando]]></title><description><![CDATA[(con canciones sugeridas)]]></description><link>https://nohaymoralejas.substack.com/p/barthes-me-estas-matando</link><guid isPermaLink="false">https://nohaymoralejas.substack.com/p/barthes-me-estas-matando</guid><dc:creator><![CDATA[nohaymoralejas]]></dc:creator><pubDate>Thu, 18 May 2023 18:30:55 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a57a3ea6-773e-4488-8732-663d4c278912_696x520.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Todas las cicatrices que tenemos nos las han hecho las personas que hemos querido. Tan solo nos pueden lastimas aquellos que nos importan. Una de mis canciones preferidas es de la banda sonora de Evangelion, se llama &#8216;El dilema del Erizo&#8217;. Un concepto de Schopenhauer en el que explica que la cercan&#237;a con otros seres vivos implica nuestra habilidad de lastimar y ser lastimados. A diferencia del sujeto aquel, yo me he decidido a aceptar las cicatrices que se vienen con permitir que mi vida sea tocada una y otra vez por otrxs.</p><p>Hoy estaba viendo mis caderas y not&#233; cuan abajo en mis muslos llegan mis estr&#237;as. Se que a mucha gente les conflictuan (no las m&#237;as sino las propias), pero para mi, que quer&#237;a tener un cuerpo innegablemente &#8220;femenino&#8221; cuando ten&#237;a 12 a&#241;os, eran la prueba de mi poder, mi futuro atractivo, de mi ser mujer. &#191;La menstruaci&#243;n? Cualquier cosa, un mal menor a pagar por tener las curvas y piernas que le dieran la sinuosidad deseada a mi cuerpo. As&#237;, esas cicatrices que me han recomendado ocultar mil veces, llegaron a mi como un regalo divino, <em>incluso esot&#233;rico</em>. Porque en mis noches a solas en mi cuarto, cuando reci&#233;n entend&#237;a lo del insomnio, le ped&#237;a a las estrellas, al dios al que nunca le rezo, a la vela que observaba por horas, <strong>&#8220;perm&#237;teme tener un cuerpo como el de las mujeres&#8221;</strong>.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://nohaymoralejas.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Inscrivez-vous&quot;,&quot;language&quot;:&quot;en&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Thanks for reading No hay moralejas! 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Memorias a las que no podr&#237;a tener acceso sin sus permisos y con el problema permanente de que tan solo me dir&#237;an partes de sus lecturas sobre mi. <strong>Las apropiadas, las que sab&#237;an traducir.</strong> Entonces, para resolver este problema, escog&#237;a ser percibida m&#237;nimamente y controlar cada detalle de lo que mostraba.</p><p>Cuando nos sentimos malentendidos continuamente buscamos que nos expliquen c&#243;mo somos percibidos para poder aclarar las &#8220;malas lecturas&#8221; que se han formado sobre nosotros. Hace unos meses hablaba con unos amigos sobre la capacidad humana para hacer un registro pseudo permanenten de nuestro paso por el mundo. Recuerdo que en una de las clases que vi en segundo semestre de mi segunda carrera, el profesor, un fil&#243;logo y ling&#252;ista de vocaci&#243;n, explicaba que la escritura fue uno de los m&#225;s grandes avances tecnol&#243;gicos de la humanidad, por la capacidad de recordar m&#225;s all&#225; de las vidas finitas de quienes vivieron procesos en carne propia.</p><iframe class="spotify-wrap playlist" data-attrs="{&quot;image&quot;:&quot;https://mosaic.scdn.co/640/ab67616d0000b2734dba6cde1236bd752d2ba0faab67616d0000b273564b9a0c99103bf3c5e054f7ab67616d0000b27356d2a0a383f8b2df228e3f38ab67616d0000b273e066e62a6357150e872e273e&quot;,&quot;title&quot;:&quot;barthes, me est&#225;s matando&quot;,&quot;subtitle&quot;:&quot;By nohaymoralejas&quot;,&quot;description&quot;:&quot;Playlist&quot;,&quot;url&quot;:&quot;https://open.spotify.com/playlist/4mvxoGUqDJY9QusiMPsb9s&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;noScroll&quot;:false}" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/4mvxoGUqDJY9QusiMPsb9s" frameborder="0" gesture="media" allowfullscreen="true" allow="encrypted-media" data-component-name="Spotify2ToDOM"></iframe><p>Por supuesto hizo la salvedad de la importancia de la memoria oral, sin la cual no tendr&#237;amos &#8216;La Odisea&#8217;, ni secretos familiares, ni testimonios que contar ante una comisi&#243;n de la verdad. El punto es que el registro, semipermanente pues todo acaba, ha sido la ra&#237;z de un sinf&#237;n de progresos para nuestra especie. Sea en grabaciones, libros, prensa, vinilos o fotos, a partir del registro recordamos, estudiamos y crecemos al tener <em>el tiempo de observar algo con detenimiento</em>. A pesar de que todas las cosas las veo, leo y escucho con esa pausa, me resultaba (a veces todav&#237;a) casi insoportable la idea de que mi paso por otrxs pueda ser visto con tanto an&#225;lisis. Ha suscitado una tarea por soltar el control sobre las im&#225;genes que otrxs se crean a partir de nuestros momentos compartidos.</p><p>Con la popularizaci&#243;n del concepto de la &#8216;cultura de la cancelaci&#243;n&#8217; (el otro nombre de eso es &#8220;consecuencias&#8221; o &#8220;rendici&#243;n de cuentas&#8221;, algo com&#250;n en la vida en sociedad) se revivieron discusiones sobre la idea de separar al arte del artista y la muerte del autor. No se si esa fue la primera vez que apareci&#243; en el campo de la intelectualidad, pero la noci&#243;n de la muerte del autor viene de una herramienta para la cr&#237;tica literaria descrita por Roland Barthes. Definitivamente fue revolucionaria en su tiempo y sus c&#237;rculos.</p><p>Pero no se trata de consumir cualquier cosa a pesar de las faltar morales o &#233;ticas de sus creadores. Barthes se refer&#237;a a que en un punto los lectores deben divorciarse de la intenci&#243;n pura del autor para darle cabida a sus propias interpretaciones basadas en el contexto en el que algo fue escrito. Dadas estas condiciones, se trat&#243; de un ejercicio liberador para alejarse de un an&#225;lisis purista del arte y comprender que las obras no les pertenecen exclusivamente a los creadores de las mismas, sino a todos los que se ven tocados por ellas.</p><p>A nivel de cr&#237;tica art&#237;stica te compro el viaje, pero Barthes me est&#225;s matando con esta idea de que los dem&#225;s pueden hacerse sus propias ideas sobre mis ideas. Me exiges soltar, fluir, aceptar. Aceptarme villana en algunas historias, aceptarme malentendida y comprender que mis intenciones son limitadas. &#191;Puede ser pretencioso que me compare a mi misma con la literatura? Seguramente, pero aj&#225;, me caso con mis maneras de convertir mi vida en una experiencia art&#237;stica transformadora. Aunque habr&#225; quienes argumenten que el punto de la literatura, y todo el arte, es ver nuestras vidas sobre la escena, as&#237; que bienvenida mi pretensi&#243;n.</p><p>Barthes, si te acepto esa herramienta para la literatura debo considerarla tambi&#233;n para este peso constante de tener que soltar las nociones que otros tienen sobre mi. <strong>Si la vida como el arte, entonces la muerte del autor es la muerte de mi control sobre las narrativas de otros.</strong></p><p>Vuelvo sobre la idea de mis estr&#237;as. Usualmente un &#8220;defecto&#8221; de la piel, una prueba del paso de los a&#241;os y de que algo se estir&#243; m&#225;s all&#225; de sus capacidades. Para mi, jam&#225;s crearon una inseguridad o complejo sobre c&#243;mo me veo, pues para mi contexto, mis expectativas sobre mi misma, eran el paso innegable a la feminidad. Luego le doy espacio a la trampa en la que ca&#237; con eso, pero por ahora, reconocer que mi visi&#243;n sobre algo que a cientos de personas les genera incomodidad en su imagen personal, me ha liberado de ese peso.</p><p>Porque c&#243;mo leemos las cosas importa. Cambia por completo nuestra relaci&#243;n con lo que nos pasa. F&#225;cilmente podr&#237;a decir que quienes me han lastimado son malas personas, pero la historia m&#225;s larga y m&#225;s compleja, es que probablemente solo estuvieran actuando sin pensar, con descuido. O con el ego&#237;smo de no pensar c&#243;mo lo que hacen puede afectar a otros. Irremediablemente esto me obliga a volver la mirada sobre mi. Seguramente habr&#225; quienes me lean como una mala persona, definitivamente no me han faltado momentos en los que he tratado a otros con descuido, incluso con desd&#233;n por sus necesidades.</p><p>Barthes, tendr&#233; que aceptar que en algunas historias, dado el contexto, dadas las reacciones que suscit&#233;, soy la mala. La malparida, la piroba, la co&#241;oemadre, la que insult&#243; al otro.</p><p>Creo que lo m&#225;s dif&#237;cil ser&#225; aceptar que el descuido con el que he tratado a otrxs no puedo recogerlo sin sus permisos. Que la gente tiene derecho a casarse con la imagen que tienen de mi. Que las personas no me deben la gracia de hacerles cambiar de parecer con nuevas acciones o palabras de mi parte que les convenzan de que, en realidad, merezco perd&#243;n o algo por el estilo. Definitivamente es como me gusta vivir a mi, dando no una ni dos, sino un sinf&#237;n de oportunidades de cambio en tanto exista la disposici&#243;n.</p><p>Pero es que matar al polic&#237;a que tengo en la cabeza es tambi&#233;n soltar la idea de que los que no creen en la restauraci&#243;n permanente est&#225;n equivocados.</p><p>Las formas c&#243;mo leemos el mundo importan porque le dan forma al mundo, pero m&#225;s importa darle espacio a cambiar esas ideas que pens&#225;bamos inamovibles. De repente, vemos un mundo que cambia de forma. Y bueno, pensaba expandir m&#225;s en esa &#250;ltima idea, pero al final ser&#237;a querer controlar demasiado c&#243;mo ustedes me leen.</p><p></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://nohaymoralejas.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Inscrivez-vous&quot;,&quot;language&quot;:&quot;en&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Thanks for reading No hay moralejas! 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Suenan a las personas que nos las dieron, a los momentos en los que llegaron a nosotros. Suelo hacer el chiste de que me cuesta entender el paso del tiempo y tiendo a decir que las cosas han durado m&#225;s a&#241;os de los que son. O menos. Pero nunca la cantidad de tiempo que al parecer si pas&#243;. As&#237; que digamos que fue el otro d&#237;a cuando me recomendaron a Borges por primera vez. Aunque no tenga una buena percepci&#243;n del tiempo, si tengo excelente memoria para los momentos, palabras y procesos. Por eso no deber&#237;a sorprender que me sugirieron el cuento de Funes como entrada al universo borgiano.</p><p>Me prestaron una bella edici&#243;n de Narraciones para que me acompa&#241;ara tres meses del viaje del sujeto con el que quer&#237;a construir una relaci&#243;n. Finalmente viaj&#243; durante diez meses (creo) y no toqu&#233; ese libro una sola vez en ese tiempo. Desde la primera vez que me recomendaron leer a Funes, hace unos ocho a&#241;os (creo), es apenas ahorita que me decid&#237; a darle un espacio y tiempo en mi memoria. Vengan, no niego que Borges sea un genio de las palabras, como otrxs muchos genios que han existido. Mi problema existe en dos partes, el concepto de genio y los fan&#225;ticos que producen.</p><p>Me molestan los prodigios porque pareciera que su existencia nos alerta de la imposibilidad de hacer algo tan bien como ellos. Desconoce del tiempo y la disciplina de la creaci&#243;n, excusa las incapacidades. Total ya alguien lo ha hecho mejor antes y otro alguien lo har&#225; mejor despu&#233;s. Yo quise ser una bailarina prodigiosa, pero no fue posible. En fin, es que no soy una genio en realidad. Agradezco la brillantez de los argentinos de llamar genialidad a lo que supera expectativas sin necesariamente ser perfecto.</p><p>Y los fan&#225;ticos, que fastidiosos me resultan. Siempre jugando a defender lo que aman. Juzgando al que no encuentra placer en lo que ellos si.</p><p>Volviendo a Borges. No se si me recomendaron Funes para mostrarme que mi capacidad de recordar nimiedades me imped&#237;a pensar como a Irineo en el cuento. Aunque no conf&#237;o tanto en el criterio borgiano de lo que pasa por un pensamiento. &#191;Tengo raz&#243;n alguna para odiarlo? No lo s&#233;, puede ser resentimiento de clase y lo esnob que me parece el lenguaje que usa. Pueden ser sus fans los que me parecen unos esnobs. Como tambi&#233;n me lo parecen muchos de los amantes de la llamada buena literatura.</p><p>Si, ah&#237; est&#225; mi problema, en confiar en un criterio &#250;nico que determine qu&#233; es buen arte y qu&#233; no. Con sus categor&#237;as de apol&#237;neas y dionis&#237;acas &#8212;aprovechemos mis seis (cinco) semestres de finanzas (artes) en la San Marino&#8212;, que juzguen a qu&#233; si deber&#237;amos dedicarle tiempo y atenci&#243;n. &#191;Borges es responsable del elitismo cultural con el que lo tratan? Bueno, un poco, era conocido su desd&#233;n por las conversaciones faltas de cultura, o de interlocutores cultos en su defecto. Yo si le tiro la culpa a &#233;l un poco.</p><p>Otra parte de mi rechazo por &#233;l tiene todo que ver con c&#243;mo recuerdo que lleg&#243; a mi vida. En manos y boca de la persona que, hasta la fecha, mas he amado. Pero en marcos de <em>me termin&#243; por tel&#233;fono, para qu&#233; voy a leer ni mierda de lo que me recomienda</em>, en marcos de <em>&#191;tu no tienes recuerdos felices? Siempre cuentas cosas dolorosas.</em></p><p>En ese entonces no sab&#237;a, por ejemplo, que la depresi&#243;n altera los recuerdos. Pens&#233; que mi habilidad de recordar conversaciones complejas y comentarios malintencionados era una muestra de una mente &#8220;prodigiosa&#8221;, &#191;se dan cuenta del problema con la palabra? Luego me enterar&#237;a de que recordar el dolor de manera mas v&#237;vida que los momentos felices era una respuesta de una mente enferma. Y as&#237;, Borges vino a ocupar un espacio paralelo con la pregunta de si no tengo recuerdos felices. Lo divertido es que la memoria juega con el tiempo y la recomendaci&#243;n por sus cuentos lleg&#243; casi un a&#241;o antes que la pregunta que tantas veces me ha llevado a desarmar mis rememoraciones.</p><p>Pero el tiempo y los recuerdos no habitan en un mundo regido por la cronolog&#237;a.</p><p>He aqu&#237; mi otro problema, inevitablemente al querer hablar sobre la memoria y el castigo que implica aferrarse con capricho a un recuerdo particular, debo hablar sobre Funes y Borges y mi odio. Este dilema es una serpiente que se come su propia cola. Somos presos de las ideas que ocupan mas tiempo y espacio en nuestros pensamientos. En mi caso, pienso en lo que no me gusta con casi tanta frecuencia como en lo que si disfruto. D&#225;ndole motivos a mi rechazo bautizado de pensamiento cr&#237;tico.</p><p>De pronto soy fan&#225;tica del desagrado. Ya no recuerdo con fastidio esa pregunta. Ahora incluyo el contexto de su llegada, me terminaron por tel&#233;fono porque est&#225;bamos a kil&#243;metros y husos horarios de distancia. Me preguntaron si no ten&#237;a recuerdos felices porque quer&#237;an recordarme que me han visto ser feliz. Pero sigo odiando a Borges.</p><p>Sin un orden de des-preferencia ni de llegada a mi vida, estas son las cosas que me han regalado y que he querido querer (sin &#233;xito) por querer a quienes me las regalaron.</p><p>1. borges</p><p>2. la f&#243;rmula 1</p><p>3. la marihuana</p><p>4. naruto</p><p>5. star wars</p><p>6. la frase &#8220;hicimos lo mejor que pod&#237;amos&#8221;</p><p>7. feid</p><p>8.  </p><p>Y una en blanco por la siguiente que llegue, o la siguiente que recuerde.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[en defensa del ruido]]></title><description><![CDATA[Buscamos que las pruebas de la vida del otro y el espacio que ocupan no se toquen con las nuestras.]]></description><link>https://nohaymoralejas.substack.com/p/en-defensa-del-ruido</link><guid isPermaLink="false">https://nohaymoralejas.substack.com/p/en-defensa-del-ruido</guid><dc:creator><![CDATA[nohaymoralejas]]></dc:creator><pubDate>Thu, 20 Apr 2023 18:30:14 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/501f68ba-15ea-4828-8e36-c4ab8dc9cb3f_1080x1357.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Siempre que mi mam&#225; iba a recibir mis notas al colegio le dec&#237;an que era una buena estudiante, pero que hablaba demasiado. Esto antes de que empezara a perder materias, cuando tambi&#233;n apareci&#243; el comentario por parte de mis profesores de &#8220;se desperdicia su potencial en su falta de disciplina&#8221;. A&#241;o tras a&#241;o, nunca falt&#243; la queja sobre mi incapacidad de guardar silencio.</p><p>A&#250;n hoy en dia, me cuesta entender que si siempre estoy hablando yo le estoy restando espacio a otros para decir en voz alta lo que tienen dentro. Hace poco mi mejor amiga me dijo, en medio de una de mis muchas sesiones de desahogo, que le encantaba escucharme pero que le gustar&#237;a que le preguntara c&#243;mo se siente ella m&#225;s a menudo. Me sent&#237; culpable por no haberme dado cuenta de que hac&#237;a varios d&#237;as no le hab&#237;a preguntado c&#243;mo estaba ella.</p><p>Es curioso como para alcanzar ciertas cosas, a veces debemos alimentar su opuesto aparente. El ruido es lo que m&#225;s me ha ense&#241;ado sobre el silencio [me reh&#250;so a imaginar ruido y silencio como simples opuestos cuando ambos son puntos en una misma onda del sonido, pero la discusi&#243;n alrededor de la inutilidad de las dicotom&#237;as no me cabe aqu&#237;]. En una ocasi&#243;n, cuando todav&#237;a estaba en el colegio, un profesor estaba tan frustrado con lo mucho que hablaba que decidi&#243; sentarme a unos dos metros a la redonda de cualquier otra persona.</p><p>La verdad es que siempre me ha costado entender por qu&#233; es tan disruptivo el hablar tanto. He empezado a entender que el l&#237;o no es hablar, se trata del sentido de la oportunidad. De saber montarse en la ola de palabras que otros han construido, o de saber identificar el comportamiento esperado en una interacci&#243;n social espec&#237;fica. Es decir, a veces (casi siempre, me atrevo a decir) <strong>el silencio es, no solo esperado sino exigido, como muestra de respeto a una jerarqu&#237;a establecida.</strong> Por eso nos resulta m&#225;s f&#225;cil conversar con las personas que consideramos nuestros iguales, porque no debemos reverencia ni condescendencia.</p><p>Este elemento del silencio esperado y exigido me lleva a defender el ruido. Alguna vez le&#237; que la forma en la que est&#225;n construidos los cines son una herencia de Wagner, pues no quer&#237;a que sus piezas fueran mero paisaje sonoro de encuentros sociales. Por lo que ide&#243; una configuraci&#243;n de un escenario frente al cual estaban dirigidas todas las sillas. El espacio deb&#237;a estar a oscuras y se deb&#237;a propender por el silencio casi absoluto de todos los asistentes. Su m&#250;sica deb&#237;a ser el punto central del instante, protagonista ante todos. La gente siempre se queja de los que hablan en el cine, yo no puedo evitar hablar sobre lo que veo as&#237; que creo que es mejor que me retire de las salas de cine. En todo caso, el silencio que Wagner exig&#237;a para sus piezas y para el cual dise&#241;&#243; una distribuci&#243;n del espacio espec&#237;fica era una muestra de la reverencia a su arte.</p><p>Wagner no era un nazi, si un antisemita confeso. Pero su m&#250;sica si fue la banda sonora del Tercer Reich, el se&#241;or Adolfo lo admiraba profundamente a &#233;l y a sus obras. Creo yo que los un&#237;a el poder que escog&#237;an ejercer sobre otros. No es que las obras de Wagner deban entonces no ser estudiadas, sino precisamente esa informaci&#243;n nos dice algo importante sobre la naturaleza de las mismas. El control sobre el silencio y el ruido que otros emit&#237;an era importante para Wagner y cambi&#243; para siempre la manera en que vemos teatro y pel&#237;culas. El silencio requerido de la audiencia era entonces una muestra de poder, no solo sobre los otros, sino del auto disciplinamiento. <strong>El</strong> <strong>sabernos mantener callados ante el esplendor que un genio,</strong> y por tanto superior a nosotros, <strong>ha producido.</strong></p><p>Desde ese lugar, el silencio exigido es una forma de poder que ejercemos sobre otros o que ejercen sobre nosotros.</p><p>En Bogot&#225; es f&#225;cil escuchar que alguien sufre cuando tiene vecinos coste&#241;os. Es sabido que hacen m&#225;s ruido. O el suplicio de tener un vecino m&#250;sico, en especial si est&#225; apenas empezando. D&#237;game si es DJ. Obvio que es importante entender que existimos en espacios sociales, nuestros derechos acaban donde empiezan los del otro. En efecto el ruido incomoda, pero no se por qu&#233; actuamos como si el silencio no incomodara tambi&#233;n. Probablemente porque no solemos estar en completo silencio nunca, suenan los carros, la nevera, la est&#225;tica de una luz reci&#233;n apagada. En fin. Se impone el silencio como requerimiento de buen comportamiento social.</p><p><strong>Me parece a mi que en varias medidas estamos buscando que las pruebas de la vida del otro y el espacio que ocupan no se toquen con las nuestras.</strong></p><p>En <a href="https://www.theatlantic.com/magazine/archive/2022/09/let-brooklyn-be-loud/670600/">un art&#237;culo</a> de The Atlantic, la autora Xochitl Gonzalez explica que para barrios que est&#225;n siendo gentrificados en Nueva York el sonido de la gentrificaci&#243;n es el silencio. Se pregunta por qu&#233; para las personas de clases altas la ausencia de sonido es una prueba de una sociedad m&#225;s civilizada. En el caso que describe Gonzalez los nuevos habitantes de barrios hist&#243;ricamente latinxs y negrxs llamaban a las autoridades para exigir que se cumpliera con ese silencio aprobado en c&#243;digos de convivencia y polic&#237;a.</p><p>Aqu&#237; se viraliz&#243; un video de unxs cuantxs haciendo voguing en transmilenio. Inevitablemente se volvi&#243; una discusi&#243;n de tuiter por varios d&#237;as, desde los que odiaron el video hasta los que decidieron defender la cualidad disruptiva del ballroom con t&#233;rminos acad&#233;micos sobre lxs subalternxs. Buena parte del fastidio vicario que muchos expresaron giraba alrededor de la incomodidad que implica el usar transmilenio de entrada como para que existieran m&#225;s fuentes de ruido. A mi me parece que es jugar a responsabilizar a individuos por un problema de un sistema de transporte que no da abasto.</p><p>Tal vez ah&#237; yace la necesidad de callar a otros seres. En un mundo tan ruidoso, hemos decidido controlar los sonidos que emiten otros humanos aunque buena parte de la contaminaci&#243;n auditiva viene de carros e industrias. De pronto peco por rom&#225;ntica, pero desde d&#243;nde estoy parada yo, el ruido (incluso ese que incomoda o aturde) y nuestra capacidad de aceptarlo est&#225; irremediablemente ligado a poder aceptar aquello que es distinto a nosotros.</p><p>Hace unos a&#241;os le&#237; un libro sobre la historia de la gen&#233;tica y parece ser que el consenso es que a mayor diversidad gen&#233;tica crece la fortaleza inmunol&#243;gica de cualquier especie. Me atribuyo el permiso de estirar esa noci&#243;n a la importancia de la diversidad de sonidos tambi&#233;n.</p><p>Arriba el ruido y los ruidosos. El rap y el techno y el punk y el llanto de un beb&#233; que aun no sabe hablar. Arriba las arengas que fastidian en la mitad de la calle y lxs chiquxs que usan transmilenio de ball. Nos deseo mucho el poder de hacer curadur&#237;a entre tanto ruido, pero jam&#225;s pedir&#233; m&#225;s silencio de las personas. En especial de aquellxs que han aprendido que sus gritos si est&#225;n siendo escuchados.</p><p>De pronto yo, que ya he hablado tanto, aprender&#233; a dar espacios para que los otros hagan sus sonidos.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[carta al rechazo]]></title><description><![CDATA[Te asomas tu en la voz de alguien que quiero y se me escapa la verosimilitud.]]></description><link>https://nohaymoralejas.substack.com/p/carta-al-rechazo</link><guid isPermaLink="false">https://nohaymoralejas.substack.com/p/carta-al-rechazo</guid><dc:creator><![CDATA[nohaymoralejas]]></dc:creator><pubDate>Thu, 13 Apr 2023 18:30:31 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Como te odio jueputa. Me hieres en el miedo a no ser suficiente. Me abres y me pides y luego le echas sal a la vulnerabilidad que me exigiste. Basta. No se c&#243;mo relacionarme contigo. Que indiferente eres. No me entiendo siendo obligada a reconocer que las cosas son o no son y ya. Sin una raz&#243;n o motivaci&#243;n que las explique. Pues entonces me burlar&#233; de ti. Dir&#233; a viva voz que no me afectas. Har&#233; mi mal chiste de que eres como las hiperinflaciones, que construyes el car&#225;cter. </p><p>Por ti es que toco todas las cosas con timidez. Parezco abierta y entregada, pero no es cierto. Abro a los otros para evitar tener que abrirme yo. O cuento las cosas que nunca me ha dado miedo contar, aunque a otros les asuste, para que parezca que cre&#233; una intimidad. Pero como te odio. Porque incluso la carta a ti me da miedo compartirla.</p><p>Es verdad que pocas veces en mi vida te he o&#237;do llegar, pero siempre que tocas a la puerta estoy segura que el mundo entero va a derrumbarse. Por eso llevo a&#241;os escribi&#233;ndole a una audiencia fantasma. No puedes llegar si de entrada no me expongo nunca. Ay, pero ya me hiciste recordar que por eso no era una buena artista. <strong>El que no se permite desnudarse se protege de la cr&#237;tica, pero en &#250;ltimas no crea nada, no hace nada m&#225;s que la imitaci&#243;n.</strong></p><p>Has llegado con fuerza a mis 26 a&#241;os. Se que eres inevitable pero saberte as&#237; no me prepara en absoluto para el golpe. Igual lo intento, me presento con mis cicatrices y sonrisas y elocuencia. Me siento estafada, siempre hab&#237;a escuchado que iba a poder con todo. En todas las pruebas vocacionales de colegio siempre resultaba que era perfecta para todas las profesiones. Barbie y yo, al parecer.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg" width="1456" height="950" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:950,&quot;width&quot;:1456,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:67628,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/jpeg&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x6es!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9fbab460-5d0b-40fb-9c34-678e0dcaba0f_1600x1044.jpeg 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a><figcaption class="image-caption"></figcaption></figure></div><p>Pero marica, yo no soy de pl&#225;stico. Me disloqu&#233; la cadera y no pude volver a meter la pierna en su lugar, al menos no como antes. Bueno, el pelo a mi si me crece de nuevo.</p><p>Y hablo de ti, con frecuencia. Como para hacer la pantomima de que te entiendo, de que te he abierto espacio entre mis costillas. Es m&#225;s, se bien como te ves cuando te mando con fuerza a alguien, a un libro, a una canci&#243;n. Te doy mil razones. &#191;Ser&#225; porque no quiero que al enviarte parezcas eso mismo que me atormenta a mi? &#191;Inexplicable?</p><p>Cuando era ni&#241;a una de mis palabras favoritas era <strong>inveros&#237;mil.</strong> Lo que pas&#243; es que  un candidato pol&#237;tico de mi ciudad dijo en una entrevista que se sent&#237;a inveros&#237;mil. Ojal&#225; hubiese sido por una duda existencial compleja, aunque no lo podemos saber supongo, pero en &#250;ltimas son&#243; rid&#237;culo que alguien aspirando a una posici&#243;n de elecci&#243;n popular dijera que se sent&#237;a poco probable. Ya existes se&#241;or, por favor. C&#243;mo vas a cuestionar la probabilidad de tu presencia o tus sensaciones.</p><p>Aj&#225;, pero te veo llegar a ti, tan definitivo y cortante, y me siento inveros&#237;mil. Siento mi existencia empeque&#241;ecerse al no ser aceptada o abrazada con calidez por otros. No s&#233; si eso quer&#237;a decir el se&#241;or candidato. &#191;Sabes qu&#233; es lo m&#225;s dif&#237;cil? Me pueden aceptar decenas de personas, me pueden premiar en mi oficio, me pueden llover las rosas de felicitaci&#243;n. Te asomas tu en la voz de alguien que quiero y se me escapa la verosimilitud. Me siento improbable, como si mi existencia misma estuviera cuestionada, y por lo tanto mermada, al no ser aceptada.</p><p>He escuchado mil veces las palabras <em>no le des tanta importancia a c&#243;mo otros te ven.</em> Me parecen tan odiosas. Obvio que le doy importancia, &#191;acaso vivo en un conjunto vac&#237;o en el que la existencia de otros no me toca y afecta? Si, aj&#225;, no me puedo deshacer entre las opiniones de todo el mundo. Y si, la opini&#243;n de algunos vale m&#225;s que la de otros. Pero que fastidio visceral el que me da cuando oigo o leo recomendaciones de que no deben importarme las opiniones de otros y as&#237; podr&#233; trascender de lo mundano y finalmente aceptarme a mi misma. As&#237; tendr&#233; el auto estima ideal, ser&#233; meta humano.</p><p>Pendejadas de sistemas h&#237;per individualistas. La verdad es que no somos nada sin los otros. Es m&#225;s, si le preguntaras a mis seres m&#225;s cercanos te dir&#237;an que creo en mi con firmeza. Entro con fuerza a cada lugar. Con todo eso igual me re cagas del susto. Abrazarme a la posibilidad de ti implica lo m&#225;s horrible, saber que cada salto es al vac&#237;o.</p><p>Por eso te odio, porque el miedo tantas veces se hermana del odio para no tener que enfrentarse a s&#237; mismo.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[amanecerá y veremos]]></title><description><![CDATA[Por ahora, un t&#233; y un cigarro porque en mi peque&#241;ez solo puedo aceptar que no entiendo el prop&#243;sito del dolor en la soledad. Pero amanecer&#225; y veremos.]]></description><link>https://nohaymoralejas.substack.com/p/amanecera-y-veremos</link><guid isPermaLink="false">https://nohaymoralejas.substack.com/p/amanecera-y-veremos</guid><dc:creator><![CDATA[nohaymoralejas]]></dc:creator><pubDate>Thu, 06 Apr 2023 21:55:54 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/faa5efad-3713-4b8c-a7a3-1a75deb56243_293x306.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Una de las cosas que he tenido que desaprender en los a&#241;os desde que decid&#237; salir de la casa de mis padres es la noci&#243;n de que con suficiente esfuerzo podr&#237;a lograrlo todo. Es cierto que mis padres son muy trabajadores, con un sentido &#233;tico casi paralizador, por supuesto que son brillantes (o a mi me lo parecen) pero estos a&#241;os se han convertido en el constante recordatorio de que el esfuerzo personal no es suficiente.</p><p>Supongo que para la media latinoamericana mi familia es una rareza. Mis dos padres son profesionales y varios de mis abuelos tambi&#233;n lo fueron. Agradezco profundamente el esfuerzo y trabajo que eso implic&#243; para los que vinieron antes de mi, es parte de lo que me ha brindado eso que en espacios acad&#233;micos llaman capital cultural.</p><p>Al decidir salir del seno de mi casa aprend&#237; que ser migrante implicaba trabajo diario, en su mayor&#237;a burocr&#225;tico y fatigante, porque siempre hab&#237;a contado con la fortuna de no tener que pensar en esa parte engorrosa del vivir sin el beneficio de la ciudadan&#237;a. Tambi&#233;n signific&#243; que las peque&#241;as muestras de xenofobia con las que ya ten&#237;a a&#241;os de conocernos resultaron magnificadas. As&#237; sucede con el cansancio, engrandece las dificultades, parecen inacabables.</p><p>Tener distimia es, al mismo tiempo, regalo y rega&#241;o permanente. No me interesan tanto sus grises en este instante, m&#225;s all&#225; de la comprensi&#243;n de que cargo un cansancio conocido. De lo m&#225;s grande que me ha regalado tener esta condici&#243;n es la terquedad con la que me aferro a la esperanza y la vida. Es con terquedad, lo prometo, pues fue mi primera maestra en que no todo se puede con esfuerzo. Atender la depresi&#243;n es una empresa colectiva, aunque debo admitir que para quien la padece resulta tan aislante que nos pone visores de caballo. El punto es que mis amigos, parejas, familiares han probado cientos de estrategias conmigo. Meditaci&#243;n, terapia, psiquiatr&#237;a, ejercicio, la construcci&#243;n de proyectos a largo plazo. Intentar una y otra vez salir de la depresi&#243;n sin lograrlo me demostr&#243; que no era a falta de quererlo.</p><p>Mi m&#225;s frecuente y efectivo ant&#237;doto podr&#225; parecer una peque&#241;ez pero es un t&#233; y un cigarro con mi mejor amiga mientras me permite el silencio o las l&#225;grimas.</p><p>Es gracioso que cuando nos volvimos amigas ambas recurr&#237;amos a nuestro ant&#237;doto constantemente, sin mencionar qu&#233; nos dol&#237;a, solo la necesidad de ese instante. Evidentemente, la cura no era el t&#233;, ni siquiera el momento de dolor simult&#225;neo. Era el espacio para sentir sin explicar. Ella se convirti&#243;, y sigue siendo afortunadamente, la prueba en vida de que el amor sana y repara sin que tengamos que llegar ya listos y curados a entregarnos. Despu&#233;s de ella he tenido la suerte de encontrar otros amores que me han confirmado esta creencia. Tambi&#233;n me han exigido subir el est&#225;ndar de cari&#241;o que brindo, no todo es f&#225;cil, pero siempre es amoroso y paciente.</p><p>Crecer creyendo en el mito del esfuerzo personal y la meritocracia implic&#243; una sensaci&#243;n de culpa constante por no poder responder ante la vida y el mundo con entereza. Me esforzaba en practicar ejercicios de gratitud, de evaluar lo que me ocurr&#237;a desde lo que pod&#237;a aprenderle, de confiar en la persona en la que me convertir&#237;a despu&#233;s del dolor. Pero el dolor y el horror no tienen una gran ense&#241;anza. Solo son. Enmarcarlos como algo que ocurre por un motivo desconocido y superior no me brind&#243; la liberaci&#243;n que se que le regala a otros. En mi caso, solo serv&#237;a para alimentar el desasosiego, porque quer&#237;a que mis penas tuvieran un gran significado en el esquema del universo pero sin poder ver el telar completo, mi peque&#241;ez e incertidumbre me abrumaban.</p><p>Eso era a mis quince, hoy en d&#237;a lo incierto solo me tumba cuando de entrada ya estoy en el suelo. James Baldwin dijo alguna vez que: &#8220;crees que tu dolor y angustia no tienen precedente en el mundo, pero luego lees&#8221;. Y leemos en todo lo que hacemos. Leemos libros, pel&#237;culas, canciones. Al otro. </p><p>La idea de ser merecedores nos golpea en tantas caras. Merecedores de un trabajo, merecedores del afecto de otros, merecedores del respeto y el amor. Mi gran problema con esa noci&#243;n, no solo porque viene de una tradici&#243;n cristiana (y capitalista) del valor de la vida, es que pone sobre cada uno de nuestros hombros la carga de tener que demostrar esa misma val&#237;a. Un murmuro constante que nos dice que debemos hacer algo extraordinario para merecer ser amados. Pero es una vil mentira. Hasta la peor persona con la que nos hemos topado en la vida ha sido amada alguna vez. Hasta los peores art&#237;fices de la crueldad han sido amados.</p><p>Ahora que estoy entendiendo quien soy despu&#233;s de casi seis a&#241;os en una relaci&#243;n amorosa en la que vivimos juntos, me ataca la sensaci&#243;n de insuficiencia. Intento demostrar que soy un ser muy amable -de la capacidad de ser amado-, que soy un regalo. Pero recientemente me di cuenta que estoy cayendo una vez m&#225;s en la falacia del esfuerzo. Si demuestro lo suficiente cuan valiosa soy, entonces ser&#233; amada. No quiero mentirme aqu&#237;, es porque quiero tener con quien compartir los festivos y los silencios y el hambre cotidiano. </p><p>En estos meses de preguntarle a mi miedo si soy suficiente, han sido una y otra vez las amistades las que me han recordado que merezco espacio para ser y que no tengo que hacer nada para merecerlo m&#225;s que pedirlo.</p><p>Por ahora, un t&#233; y un cigarro porque en mi peque&#241;ez solo puedo aceptar que no entiendo el prop&#243;sito del dolor en la soledad. Pero amanecer&#225; y veremos.</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://nohaymoralejas.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Subscribe now&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://nohaymoralejas.substack.com/subscribe?"><span>Subscribe now</span></a></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://nohaymoralejas.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Subscribe&quot;,&quot;language&quot;:&quot;en&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Thanks for reading nohaymoralejas&#8217;s Substack! 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